lunes 12 de diciembre de 2011

No es un Banco Malo, es un Banco de Gilipollas

Marcos Ojeda Medina | 10 de diciembre de 2011

Nunca me ha gustado pagar de más. Tampoco que me timen. Hasta hoy creía que e

sto que me pasaba era un sentimiento generalizado en el resto de los mortales y, según parece, nunca nada había estado más lejos de la realidad. Al menos aquí, en España. Resulta que la creación de un “Banco Malo” que absorba los activos tóxicos de otros bancos, que supongo que serán los “buenos”, es inminente.

Suponía yo que un “Banco Malo” era aquel que hacía mal su trabajo, así como un futbolista malo, periodista malo o gobierno malo. Pero resulta que no. Resulta que los bancos que se han arruinado en los últimos años o que han estado cerca de la desaparición por quiebra, como Citigroup, Bank of America, Royal Bank of Scotland, BBVA o Santander (todos han sufrido una caída de más del 70% de su valor en los últimos tres años, algunos incluso del 98%…lo que significa que, aunque ellos no se han arruinado, sí lo han hecho muchos de sus inversores) son los “Bancos Buenos”. Y el “Banco Malo”, es un banco que va a crear el gobierno con el dinero de todos los contribuyentes para comprarle a los “Bancos Buenos” sus activos tóxicos a precio de mercado.

Huelga decir que los “Bancos Buenos”, haciendo gala y alarde de su magnífica visión, decidieron pagar un precio estratosférico hace tres años por unos productos (hoy denominados tóxicos) que han resultado tener un valor igual a cero a día de hoy.

Es decir, entre todos los ciudadanos reunimos el dinero suficiente para realizar una gran adquisición, estamos en crisis y, teniendo en cuenta la importante suma de dinero que vamos a reunir, podríamos acometer grandes inversiones que sirviesen para reactivar la economía a través de la creación de empleos. Bien. Pero, en vez de eso, vamos a comprar productos que sabemos que no valen nada y, lo sabemos porque los Bancos Buenos que los tienen nos lo dicen, entre otras cosas, porque estos productos han sido los causantes de su caída en picado.

Y ¿qué precio pensamos pagar por estos productos financieros que no valen nada y que han provocado la crisis mundial? Mucho, algo así como el precio que pagaron estos Bancos Buenos antes de saber que los productos no valían nada. Aunque puede que sean generosos con nosotros y nos hagan un descuento. Gracias. En el mejor de los casos estaremos pagando ALGO por un producto cuyo valor es CERO.

Inevitablemente me pregunto si soy el único que no realizaría una operación semejante. ¿Comprarías tú, querido lector, con tu propio dinero, un producto de tales características? No hace falta que respondas, pronto lo comprarás. Mejor dicho, lo compraremos.

La creación del Banco Malo es, sin duda, un último intento desesperado por evitar que el más tonto dentro de la última gran burbuja financiera sea, precisamente, el sistema financiero en sí.

Cualquier burbuja financiera se define con “El Teorema Del Más Tonto”, la burbuja se basa en la idea de que siempre va a existir alguien más tonto que compre aquello, lo que sea, por más precio. La burbuja se va ampliando, ampliando y ampliando hasta que, por fin, llega el último tonto, y entonces ya no hay más tontos y la burbuja estalla.

Resulta que la burbuja estalló hace tiempo, y los bancos buenos resultaron ser el último y, por tanto, el más tonto de esta cadena. Pero ahora, más de tres años después del estallido de la burbuja, somos nosotros, los ciudadanos a través de nuestro gobierno, los que decidimos crear un banco, al que no tenemos ningún pudor en llamar de antemano “Banco Malo”, para comprarle al último tonto su preciado producto. Es por ello que no puedo evitar rebautizar nuestra nueva compañía como el “Banco de los Gilipollas”, único grupo capaz de acometer semejante inversión.

Decía Hume que “No es irracional que me preocupe más un dolor de muelas que la salvación de todo el planeta”. Entiendo que los banqueros se hayan convertido rápidamente al empirismo del escocés.

Pero, ¿cómo puede pasar esto? Las sociedades se encanallan, y cuando se encanallan es muy difícil no encanallarse con ellas. Ya lo dijo Machado: “qué difícil es no caer cuando todo cae”. Aún así, la masa ciudadana sigue siendo protagonista de los fenómenos sociales, y esa es y será nuestra salvación.

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viernes 2 de diciembre de 2011

Hedge Funds, Venture Capital y demás perversiones

Marcos Ojeda Medina | 1 de diciembre de 2011

Cientos de miles de millones deeuros recorren elmundo segundo a segundo, entrando y saliendo de multitud de productos financieros y generando pérdidas y ganancias que repercuten de manera directa en el devenir del conjunto de la población mundial. El dinero de todos gestionado por unos pocos, a través de una serie de Fondos de Inversión, tanto convencionales como alternativos, pero ¿qué son exactamente estos fondos y cuáles son sus variantes?

Un Fondo de Inversión es una plataforma económica compuesta por el capital de inversores privados y/o públicos y administrado por una entidad financiera. Es decir, el dinero de un grupo de personas y/o sociedades que un banco se encarga de gestionar.

En los Fondos de Inversión convencionales la entidad financiera estipula en qué tipo de productos (acciones, deuda soberana, materias primas, divisas, …), sectores (tecnológico, inmobiliario, bancario, …) y mercados (de valores, secundarios, …) va a invertir y qué dirección van a tener sus posiciones (largo y/o corto; compra y/o venta), con lo que el cliente sabe dónde puede ir su dinero y dónde no. El banco tiene sus posibilidades de inversión estrictamente limitadas a lo que haya estipulado previamente.

Los Hedge Funds, o Fondos de Inversiones Alternativas, son fondos de inversión que pueden comprar y/o vender cualquier tipo de producto financiero o no financiero en cualquier tipo de mercado, sin tener que declararlo previamente ante ningún tipo de organismo regulador.La entidad financiera capta el capital de sus clientes y establece con ellos una serie de condiciones, relacionadas con el tiempo de bloqueo del capital en el fondo (normalmente unos tres años) y el porcentaje de la inversión que la entidad está dispuesta a garantizar después de ese periodo de bloqueo (en algunos casos este porcentaje es igual a cero). El cliente no puede retirar la inversión durante el tiempo estipulado ni tampoco es conocedor de dónde invierte su dinero la entidad financiera.Al ser un concepto tan ambiguo, los Hedge Funds no pueden ser clasificados como un bloque homogéneo, ya que cada cual usa estrategias distintas que ni tan siquiera podemos conocer, al no verse obligados a declarar públicamente el tipo de inversiones que realizan.Adquirieron mala fama en los últimos años porque algunos de ellos se posicionaron corto (esto es, vender productos sin poseerlos, con el sólo compromiso de recomprarlos en un futuro) de manera masiva sobre ciertos sectores, potenciando el movimiento de caída tanto de empresas concretas como de algunos países.

Otra modalidad de Fondo de Inversión, puesto de moda en los años del boom tecnológico en Sillicon Valley, es el llamado Venture Capital o Fondo de Inversión de Capital Riesgo. Estos fondos se dedican a invertir en empresas de constitución relativamente reciente, que no cotizan en bolsa y que necesitan capital para seguir desarrollándose. El fondo proporciona liquidez a la empresa a cambio de un porcentaje de la misma. El porcentaje de fallo de estas inversiones es muy alto, por encima del 70%, pero las ganancias que originan las pocas operaciones ganadoras son tales que compensan las pérdidas de las otras inversiones e incluso son capaces de generar grandes beneficios para el fondo en su conjunto. Una proporción habitual de operaciones ganadoras y perdedoras en un Fondo de Capital Riesgo de éxito es la siguiente: de cada diez operaciones, ocho fracasos donde la inversión se pierde completa o parcialmente, en una operación la inversión se recupera sin beneficios(esto es conocido como “BreakEven o Punto de Equilibrio”), y en otra de las operaciones, la única exitosa, la inversión se recupera con un beneficio diez veces superior (o más) a la inversión inicial. Algunos ejemplos de varias operaciones de éxito en Venture Capital son Google, Skype, Facebook, …

Por último, hablaremos acerca del concepto de Business Angel, que es mucho más sencillo. Se trata de individuos acaudalados (gente con pasta) que deciden, de manera individual, invertir parte de su patrimonio en empresas que son sólo un proyecto y necesitan capital para comenzar. Esta inversión se realiza a cambio de una parte del accionariado de dicha empresa.

La Prima De Riesgo y Mi Prima De Albacete

Marcos Ojeda Medina | 5 de agosto de 2011

Que si prima de riesgo, que si colapso del euro, que si el dólar americano ya no vale… pero qué está pasando, el mundo parándose y yo sin enterarme! No puede ser.

Prima de Riesgo

Desde hace meses oímos hablar en los medios de la prima de riesgo que España paga por su deuda con respecto a lo que paga Alemania. Y es que “Prima de Riesgo” se ha convertido en sinónimo de desastre, terror, excitación, inquietud…hacía tiempo que una prima nuestra no causaba tanta expectación, ni siquiera en Albacete…

Pero, ¿qué es la prima de riesgo? En el año 2005, Grecia, famosa por sus filósofos y yogures, contrató al banco privado estadounidense Goldman Sachs para gestionar algunas de sus inversiones. Goldman Sachs se percató de una situación curiosa que sucedía en la zona Euro: todos los países con divisa Euro, emitían deuda al mismo tipo de interés. Esto quiere decir que el riesgo de que alguno de los países no pagase su deuda era, teóricamente, el mismo. Alemania pagaba lo mismo que Portugal, Grecia o Francia. Así que Goldman Sachs, listo (y golfo), conociendo que los distintos países de la zona euro tenían distintos presupuestos, compromisos de pago y, en consecuencia, distintos riesgos de impago, sacó al mercado un producto financiero (derivado) para poder beneficiarse de la situación cuando el riesgo país cambiase. A partir de entonces los especuladores podían apostar contra la deuda de un país u otro, a través de estos productos derivados.

Goldman Sachs conocía la delicada situación griega y utilizó su privilegiada información para actuar en beneficio propio y en contra de su cliente.

Es aquí donde nacen las primas de riesgos entre los países de la zona Euro. Cuando comienza la crisis financiera global, los países de todo el mundo empiezan a emitir deuda para poder hacer frente a sus gastos. Es decir, piden dinero prestado y prometen devolver, en un periodo de tiempo determinado (un año, tres años, cinco años,…), esa cantidad más un porcentaje, llamado interés. Si el riesgo de impago por parte del país que solicita dinero es bajo, el interés que este país paga por su deuda será bajo. Si por el contrario, el país corre un serio riesgo de colapso, el interés que tendrá que pagar será alto.

Teniendo en cuenta que el país en mejor forma financiera de Europa es Alemania, son los alemanes los que pagan un tipo de interés más bajo por su deuda. La diferencia que existe entre lo que paga Alemania y lo que paga España (o cualquier otro país) por emitir deuda es lo que se conoce como prima de riesgo.

Pero, ¿es fiable usar la prima de riesgo como indicador a la hora de evaluar la situación económica de un país europeo? Tengamos en cuenta que ahora miles de especuladores de todo el mundo tienen especial interés en que el riesgo de un país u otro sea mayor o menor, para así obtener mayores ganancias en sus fondos. Esto hace que el interés por manipular el mercado sea mayor y, en consecuencia, que la fiabilidad de las distintas primas de riesgo como termómetro financiero de un país sea menor.

domingo 26 de diciembre de 2010

Cierran CNN+


El cierre del canal informativo CNN+, y la consecuente destitución de todos sus periodistas y colaboradores, supone un grave atentado contra el periodismo español.

La libertad de millones de españoles queda gravemente disminuida. A partir de ahora dispondrán de una fuente menos donde poder nutrirse de información nacional e internacional, así como de distintos debates políticos, sociales y económicos que afectan a nuestra actualidad.

Sin información no hay debate, sin debate no hay ideas, sin ideas no hay libertad y sin libertad, la democracia no es más que una burda falacia, una sutil pantomima, una delicada mentira que manipula al ciudadano engañado.

Un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal nos ha derribado, bien diría Miguel Hernández. Pero no es tiempo de lamentaciones.

Es tiempo de luchar por nuestra libertad y por el derecho que tenemos de saber qué hacen nuestros dirigentes en nuestro nombre y en qué deciden invertir nuestro presupuesto. Es hora de conocer qué ocurre en el mundo para descubrir qué políticas hemos de aplicar en cada momento. Es hora de cambiar.

En contra del cambio están aquellos que deciden silenciar periodistas y cerrar programas. No importa. El cambio depende de nosotros, los que creamos y difundimos, y no de ellos, los que callan y destruyen. Wikileaks lo ha demostrado.

Prensa, Radio y Televisión son ya vestigios de otra época; internet no sólo aúna a todos esos medios en sus entrañas, sino que ofrece posibilidades mucho más ricas con las que comunicarnos en ambos sentidos de manera inmediata. La revolución hace tiempo que llegó, ahora es el momento de implementarla.

Se ha ido uno de los pocos espacios de libertad que todavía sobrevivía con dignidad dentro de la caverna mediática española.

Volverán. Y cuando vuelvan, estaremos esperando.

Busquémonos. En algún sitio nos encontraremos. Y allí nuestros sueños siempre tendrán valor.

lunes 10 de noviembre de 2008

Barack Obama y aquellos cambios en los que creer

Resulta paradójico ver cómo súbitamente el interés colectivo de todos nosotros queda centrado en la elección del presidente de un país que queda a varios miles de kilómetros del nuestro, en dónde no se habla nuestro idioma y con el que, en definitiva, pocas cosas creemos compartir, al menos en primera instancia.

Resulta paradójico ver cómo volcamos todas nuestras esperanzas en la victoria de uno de los contrincantes, y resulta paradójico ver cómo esperamos de él que cambie nuestro mundo, por supuesto a mejor, y con ello nuestras vidas (aunque algunos tengan pesadillas imaginando que es el otro el que resulta ganador, el otro, el que no es nosotros, el que no nos pertenece, el que por descontado no nos va ayudar a mejorar este mundo que imaginamos y creamos). Pero este es un mundo unipolar en el que ya nos resulta cada vez más habitual desligarnos de nuestras responsabilidades ciudadanas y delegarlas en una nueva esperanza que aparece salida de la nada, de repente, sin previo aviso, como el héroe que resuelve la situación en el último instante.

Sin embargo hay ciertas cosas que no se pueden cambiar. 

Resulta paradójico ver cómo mientras nos centramos en los discursos elocuentes nos olvidamos de lo que realmente tenemos delante. Un país dónde el 17% de la población es pobre, por descontado sin seguros sociales que cubran sus necesidades sanitarias ni educativas;pobre. Un país dónde de los más de 200 millones de ciudadanos que tendrían derecho a voto, sólo pueden ejercerlo 173 millones y sólo lo han hecho 130 millones, lo que deja a EE.UU. como la democracia menos democrática de entre todas las que conforman el mundo desarrollado(y eso que esta participación ha batido el anterior récord, situado en 1920 cuando las mujeres obtuvieron el derecho al voto).

Y es normal. Es normal este desengaño. No gusta, pero es lógico que pase.

La política tiene estrechos márgenes de actuación, siempre coartada por grandes macro-estructuras económicas que delimitan el terreno de juego. Sin embargo los últimos ocho años de gobierno han dejado explicitado que para algunos individuos la política es un mero puente de acceso a un erario público de fácil apropiación para el beneficio privado. La empresa se comió el dinero de todos. Y es que tan sólo hay que echar un vistazo atrás. En el año 2000, el ejecutivo Clinton, deja EE.UU. con un superávit de 5 billones de dólares;en 2008, el ejecutivo Bush deja EE.UU. con un déficit de más de 8 billones de dólares según fuentes oficiales, y sumergido en una Guerra, que según la última publicación del Nobel de Economía Joseph Stiglitz, le ha costado más de 3 TRILLONES de dólares (en 9 meses de guerra en Irak, EE.UU. gasta el equivalente a la financiación completa de su sistema de pensiones durante 50 años), y en medio de la mayor crisis económica financiera que el mundo pueda recordar. Eso sí,si bien EE.UU. como nación tiene serios problemas económicos, su hasta ahora presidente y el ejecutivo que lo ha acompañado en esta fatal travesía no los sufre, veamos dos ejemplos: Dick Cheney, vicepresidente de la administración Bush y presidente de la compañía polifacética y multinacional HALLYBURTON, a la que se le ha concedido dinero público por valor de más de 300.000 millones de dólares sin opción a concurso, esto es, a dedo, para misiones varias(la mayoría desempeñadas en Irak). Condolezza Rice, secretaria de estado, llega al cargo desde su puesto como consejera delegada de la petrolera Chevron, la segunda petrolera estadounidense y la tercera del mundo. En los tres últimos años(2005-2008), en los albores de la crisis, tan sólo existían dos sectores empresariales en EE.UU. que presentaban resultados con beneficios mayores a los del año anterior: la industria armamentística y la industria petrolera. ¿Y quién se beneficia? 

Sin embargo, hoy, no hay cabida para el pesimismo. Esto ya ha pasado y es pasado. Ahora llega una nueva bocanada de aire fresco, dispuesto a hacernos respirar. Y hay cosas que sí podemos cambiar. No podemos pedir que paren las guerras (la industria armamentística supone el 27% del PIB de EE.UU., y empresas como Lockheed Martin, Boeing, McDonald Douglass así lo demuestran), ni tampoco podemos pedir un mundo verde mientras sigan existiendo pozos de petróleo que ExxonMobil, Chevron, Texaco,…estén dispuestas a explotar y General Motors, Ford, General Electric …estén dispuestas a usar.

Pero hay cosas que sí podemos pedir y por las que vale la pena luchar.

En un mundo unipolar dónde EE.UU. es el espejo en el que todos nos miramos a la hora de enfrentarnos a un futuro siempre inminente deberían respetarse los mismos derechos civiles que se respetaban hacía 8 años y que la Ley Patriotica abolió de un plumazo. Deberían existir zonas comunes en las que poder encontrarnos y dialogar mediante el respeto, el entendimiento y la empatía, y no ghuettos en constante conflicto donde las únicas palabras a las que escuchamos argumentar son los disparos. Deberían existir políticos a respetables y no deleznables, a los que admirar y no a los que repudiar. Debería existir una cobertura social mayor y más efectiva que nos ayude a crecer y a comprender. Y sí, nos ayuda a todos, porque en un mundo globalizado no existen zonas huecas, sin repercusión, menos en el país más influyente hoy día. Si ellos mejoran, nosotros lo hacemos con ellos, porque su victoria también es la nuestra. Y esto sí lo pueden conseguir. Esto sí lo podemos conseguir. 

Escuchaba esta mañana a uno de los tantos analistas hablar del candidato Obama y reprocharle que con tantas y tantas esperanzas depositadas en él, el único camino que le esperaba era el de la caída y la decepción.Prefiero caer decepcionado al ver cómo ilusionantes propuestas de mejora se quedan en simples buenas acciones, a cerciorarme de que realmente sucede aquello tan nefasto que hasta hace pocos años resultaba impensable dentro de un sistema democrático, y lo que es peor, que pudiera continuar con McCain.

El movimiento se demuestra andando. Ese es el cambio en el que creo. Así que seamos realistas, pidamos lo imposible.

Buena suerte.

viernes 9 de mayo de 2008

Jugando con la economía

El lenguaje nunca es inocente, de ahí la importancia de aclarar el significado de una serie de términos económicos muy a menudo utilizados por políticos y periodistas.

Últimamente se están constantemente mezclando términos tales como crisis, recesión, contracción, desaceleración, estancamiento o estanflación, así como en el caso de los desplomes bursátiles, anglicismos como crack o crac, sin que realmente se conozca su etimología o su significado real. Ante este alud de vocablos se impone hacer un breve ejercicio de semántica taxonómica para intentar entender mejor qué significa cada uno de dichos términos.
Lo primero que hay que recordar es que la evolución de la actividad económica es siempre cíclica y fluctuante, como lo es también la del clima o la de los astros, es decir, que ni las economías crecen indefinidamente, ni tampoco se estancan o decrecen sin fin. La evidencia histórica muestra que suelen existir ciclos medios, llamados "ciclos de negocios" o de Jutglar que tienden a tener una duración de entre 10 y 15 años y ciclos largos o de Kondatrief que oscilan entre los 50 y 60 años.

Cada ciclo suele tener una fase de aceleración o expansión que llega a un pico o auge, seguida de otra de contracción o desaceleración que termina en un valle o recesión, a la que sigue la reactivación.

Cada cambio de fase en el ciclo origina una crisis o mutación de la tendencia anterior, bien sea al alza o a la baja. Éste es el verdadero significado de la palabra "crisis", tanto en economía como en el resto de las ciencias. Es decir, la crisis suele ser un período muy corto de tiempo o un punto de inflexión o de cambio, y de ahí viene la frase: alcanzar un "punto crítico". Por eso es incorrecto decir "llevamos un año de crisis" o "la crisis de nunca acabar". Por el contrario, sí es adecuado decir que ha habido una "crisis o cambio de tendencia en el ciclo" en el segundo trimestre de tal o cual año.

La economía española, por ejemplo, tras la fuerte recesión que sufrió en 1993, ha mantenido una fase expansiva, excepcionalmente larga, creciendo a una tasa media del 3´5% durante 14 años seguidos y lo normal es que ahora se desacelere. Esta fase expansiva tan larga ha sido posible, en buena medida, a dos choques exógenos y por una sola vez.

El primero ha sido la entrada de España en el Sistema Monetario Europeo y en el euro, que ha hecho que los tipos de interés cayeran más de 10 puntos entre 1994 y 2000, unida a una política monetaria única del BCE, que ha sido más expansiva de lo necesario para España y menos expansiva de lo que convenía a Alemania o a Italia.
El segundo ha sido el choque de la inmigración, ya que, a partir de 2001, han entrado en España casi 4 millones de extranjeros, jóvenes y con muchas ganas de trabajar que le han dado un segundo empujón a la actividad económica española.
Dicho esto, la economía española ha crecido un 3´8% en 2007, pero sólo un 3´5% en el último trimestre. Dado que en el primer trimestre de 2007 el crecimiento interanual fue del 4´1%, esto supone que desde dicho pico ha comenzado una fase de desaceleración, con una caída de la tasa del crecimiento del 0´6% en el año.

Es además lógico que esta desaceleración continúe, ya que al problema nacional de una fase de contracción del ciclo inmobiliario, se ha añadido otro problema externo desde el mes de agosto de 2007: la falta de confianza de los inversores en los mercados crediticios, que no sólo ha contaminado a otros mercados financieros, sino que puede terminar teniendo asimismo un impacto negativo sobre la actividad económica española a través de un encarecimiento o restricción del crédito.
Todos los organismos internacionales como la OCDE, el FMI y el Banco Mundial, consideran que hay una "recesión" cuando el PIB sufre, durantre dos trimestres seguidos o más, un crecimiento negativo. La única excepción es la de Estados Unidos, ya que el NBER Business-Cycle Dating Procedure, que es el organismo que define las fases de cada ciclo, extiende el término recesión a toda la fase contractiva del ciclo, desde que alcanza el pico hasta que toca el fondo. Ahora bien, el NBER estima que los últimos períodos recesivos de la economía norteamericana han durado sólo un año o menos.
Otro término que ya está siendo utilizado profusamente, al referirse al futuro de la economía española, es el de estancamiento con inlfación o "estanflación". Sin embargo, desde que existe el euro como moneda común, el diferencial de inflación entre España y la Zona Euro ha sido de 1´1 puntos porcentuales anuales en promedio, y el de crecimiento de 1´8 puntos porcentuales anuales en promedio. Por ello, pensar ahora que España va a entrar en un período de estancamiento con inflación es muy poco probable, ya que, o bien la política monetaria del Banco Central Europeo deviene muy restrictiva,en cuyo caso la inflación española será más baja de la esperada y la tasa de crecimiento también, o continuará siendo laxa para España, como lo ha sido hasta ahora, y habrá más inflación pero también algo más de crecimiento, con lo que ambos diferenciales seguirán manteniéndose en una línea parecida a la Zona Euro, pero con tendencia a disminuir.
Otra afirmación incorrecta es decir cuando sube la tasa de desempleo o de paro, que se "está destruyendo el empleo". La tasa de desempleo es un cociente de dividir la población activa -es decir, el número de personas en edad de trabajar- por la población empleada. La población activa representa la oferta de trabajo y la población empleada representa la demanda de trabajo. Si la población activa crece mucho, como ocurre actualmente, ya que los inmigrantes extranjeros tienen una tasa de actividad más elevada que la de los nativos, puesto que buscan más activamente un puesto de trabajo ya que tienen tasas de desempleo más elevadas, aumenta la tasa de desempleo. Es decir, aunque el empleo continúe creciendo, si crece menos que la población activa aumenta la tasa de desempleo.

miércoles 27 de febrero de 2008

El debate muestra la crisis democrática española

El debate que enfrentó el pasado lunes a los líderes de los principales partidos políticos españoles, José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) no hizo más que sacar a la luz la profunda crisis bajo la que se encuentra la democracia española.
El sistema democrático de gobierno se basa en el libre intercambio de ideas contrapuestas entre ciudadanos que darán origen, mediante el consenso, a decisiones legítimas que tendrán sus efectos en los gobernados.
El que se celebró el lunes fue el primer debate televisado en 15 años. Más de 13 millones de personas sintonizaron el debate. Es el récord histórico de audiencia en España (por encima de la final de Operación Triunfo 1 y la primera expulsión de Gran Hermano 1). Los ciudadanos quieren ver qué piensan sus líderes y cómo debaten entre ellos. Existe un interés demostrado. Sin embargo, no es suficiente. Durante el debate ambos líderes intercambiaron reproches sin mostrar una ideología clara que les identificase y que marcase el rumbo de su gobierno en los próximos cuatro años, caso que saliesen vistoriosos el 9 de Marzo. No lo hacían porque no podían. No lo hacían porque se ceñían al guión que les había sido preparados por un estricto pero inútil gabinete de comunicación centrado más en la imagen y fotogenía de los contendientes que en sus ideas y la manera de transmitirlas. Centrados más en saber como atacar o defenderse de las críticas del contrario que en transmitir sus ideas de gobierno. De todas formas, era lo esperable tras 15 años. No es malo. Si los debates fuesen comunes, mensuales o semanales, los ciudadanos estrarían acostumbrados a ver a sus líderes políticos (que no son sólo dos), estos se desnudarían ideológicamente y la democracia se fortalecería. El daño se encuentra, entre otras cosas, en admitir que los debates son una forma excepcional de comunicación que se da de manera inusual.

Lo que más preocupa es la falta de ideas de ambos partidos. Si nos centramos en los conceptos clásicos de la política enmarcaríamos al PP dentro de la conocida como derecha conservadora (Thatcher) y al PSOE dentro de la derecha liberal (Clinton). El Analista de prestigio internacional, Andrés Ortega, dice de Zapatero lo siguiente: "La socialdemocracia en Europa está en horas bajas. Quizás por eso su gran esperanza, si gana el 9 de marzo, es Zapatero, a quien fuera se le ve un poco como un Obama español, según se dijo en un reciente seminario organizado en Londres por Policy Network, una red que se puso en marcha en tiempos de Blair.[...] Si gana, y el socialismo español desarrolla un pensamiento propio-doble condición-, ZP tiene la ocasión única de convertirse en la referencia de la socialdemocracia en Europa." No comparto su opinión, ya que el hecho de que fuese el único socialdemócrata europeo significaría que el Partido Popular es un partido socialdemócrata también, sino no se explicaría la similitud de programas electorales en más de un 90% del contenido.

Lo que está claro es que las voces alternativas se han ahogado por el camino y nos enfrentamos, desde hace ya unos años, a una política bipartidista, que recuerda mucho a la estadounidense, en la que la Ley Electoral de circunscripción por provincias tiene mucho que ver. Recordemos que en tiempos de Julio Anguita,concretamente en los comicios de1979, Izquierda Unida obtuvo, y fue récord histórico del partido, 23 escaños en el Congreso de los Diputados,( en 1996 obtuvo 21) un partido de carácter nacional, con el 10´7% de los votos totales. Esquerra Republicana, un partido nacionalista catalán, y por tanto regional, obtuvo en las pasadas elecciones 8 escaños en el Congreso de los Diputados, con apenas el 2% de los votos.

Zapatero y Rajoy, o sus gabientes de comunicación, deben dar por sentado que los españoles son una casta de ciudadanos ignorantes a los que, más que sus ideas, les interesa la manera en la que ambos intercambian reproches, epítetos e insultos. Si no resultarían inexplicable una serie de cosas tales como que el Partido Popular copie el eslógan "Con cabeza y corazón" de la campaña electoral del partido ultraderechista guatemalteco "Partido Patriota" liderado por Otto Pérez Molina utilizada en los comicios de 2007 en los que resulto ampliamente derrotado (el lema exacto del Partido Patriota era "Mano dura, cabeza y corazón"). Que el Partido Popular contrate al mexicano Antonio Solá como asesor de Mariano Rajoy para que, entre otras labores, le realice una campaña televisiva y que este copie exactamente la que utilizó con el actual presidente mexicano Felipe Calderón, no solo es un insulto para los dirigentes del Partido Popular, es un insulto para todos sus votantes. Que en su despedida del debate,y como formulación de exposición de su ideología, José Luis Rodríguez Zapatero haga un calco del discurso que en su día relató Adolfo Suárez con su famoso "yo puedo prometer y prometo", lo mezcle con unas "gotitas" de John F. Kennedy ("no puedo prometeros la felicidad") y termine con la famosa frase con la que todas las noches despedía su programa el periodista nortemaricano Edward R. Murrow durante su ataque contra el senador McCarthy y su caza de brujas "Buenas noches y buena suerte" no hace más que sacar a la luz la poca falta de creatividad propia que existe dentro del partido socialista. Habría que recordarle a Zapatero que no nos precede un gobierno dictatorial, que el PP no es el partido republicano de Nixon y, sobre todo, que los socialistas no sufren una caza de brujas. En la falta de creatividad tampoco se salva, ni mucho menos, el Partido Popular, que a todos dejó boquiabiertos cuando Mariano Rajoy entonó su discurso en el que una niña hacía de hilo conductor de su programa y sus ideas, tal y como en 1963 hiciese el doctor Martin Luther King Jr. ante más de 200.000 afroamericanos con un niño blanco y un niño negro jugando juntos en un parque de Alabama..., claro que habría que recordarle al señor Rajoy que los españoles no luchan por la obtención de derechos civiles que garanticen su igualdad y que, sobre todo, él no es capaz de emular a un orador de la capacidad de Martin Luther King Jr., para eso habría que empezar entre otras muchas cosas por tener ideas propias y ser el auténtico líder de tu partido. El mismo consejo para Zapatero.

Aun así no hay que desespenranzarse. Puede que el debate del lunes sirva para abrir, aunque sólo sea un poco, la puerta del diálogo y las ideas, hasta que paulatinamente lleguemos juntos a gobernar en democracia. Pero esta vez de verdad.